La historia real de Kellü y Causa x Causa

Todo partió en una Navidad.

Un amigo que siempre juntaba la plata, una familia que necesitaba ayuda y una pregunta que cambió todo: ¿y si hacemos esto todos los meses?

Antes de las plataformas

Esto no empezó con una gran idea de negocio.

Empezó con algo mucho más simple ↗

Antes de tener una fundación, un equipo, una página web o siquiera pensar en tecnología, hubo un grupo de amigos y familiares que decidió hacer algo distinto en Navidad.

Lo curioso es que la persona que tuvo la idea era la misma que siempre se ofrecía para una pega que casi nadie quería hacer: reunir la plata de las pichangas, los asados y las juntas.

Esta es la historia de cómo ese pequeño superpoder terminó transformándose en un método, una comunidad y, con los años, una plataforma para que muchas más causas pudieran crecer.

2017 · Navidad · La primera causa

Un superpoder que nadie quería. Hasta ahora.

Seba tenía una habilidad muy particular: siempre era él quien reunía la plata de la pichanga, organizaba el asado y después le cobraba a cada uno. La típica pega que a nadie le gusta.

En Navidad decidió darle un uso distinto. Junto a su familia y amigos —y con Pascalle en esta primera aventura— convocaron a todos para ayudar a una persona real, con nombre y apellido: Rita.

Lo que comenzó como una invitación sencilla terminó reuniendo $800.000. Y sin planearlo, nació la primera causa de Kellü.

¿Y si usamos esa facilidad para juntar plata para algo que de verdad importe?
La primera vez ♡

Para: Rita

$800.000

Una ayuda concreta. Personas reales. Amigos y familia diciendo que sí.

No era una campaña. Era una invitación.

2018 · Marzo · La gran pregunta

¿Y si hacemos esto todos los meses?

Después de Navidad vino la pregunta inevitable. ¿Era posible repetirlo? Mucha gente decía que no: que las personas donaban una vez al año y que una colecta fuera de Navidad no iba a funcionar.

Decidimos probarlo. Sin grandes certezas, pero con un principio que desde entonces se convirtió en nuestro sello: una causa cada mes y total libertad para las personas.

Que cada quien eligiera cuánto, cuándo y a quién donar. Ese año se constituyó Fundación Kellü, cuyo nombre significa «el que ayuda».

Una causa al mes. Y que cada persona decida.
El experimento12 meses
  • Ene
  • Feb
  • Mar
  • Abr
  • May
  • Jun
  • Jul
  • Ago
  • Sep
  • Oct
  • Nov
  • Dic

No solo en Navidad. Todo el año.

¿Por qué no? ↗

Nuestro sello desde el principio

No te decimos a quién ayudar. Tú eliges.

Cuánto donar. Cuándo donar. A quién donar. Una forma simple de confiar en las personas y en su capacidad de hacer el bien.

2019 · Aprender haciendo

La solidaridad no tenía temporada.

Una causa llevó a otra. Y después a otra. Cada mes aparecían nuevas familias, necesidades concretas e historias que merecían ser escuchadas.

Mientras todavía parecía extraño donar todos los meses, estábamos construyendo un camino pionero de crowdfunding social en Chile. Con mucha prueba, error y aprendizaje, empezamos a usar la tecnología para contar mejor cada historia y hacer más fácil el acto de donar.

Todo esto ocurrió antes de la pandemia y de la aceleración digital que vendría después. Estábamos aprendiendo a construir comunidad causa por causa.

Kellü

Una persona real.
Una causa cada mes.

  • Conoce su historia
  • Elige tu aporte
  • Hazla posible
Antes de que todo fuera digital ↗

2020 · Pandemia · Nace algo nuevo

Cuando ayudar significó escuchar.

Llegó la pandemia. Las necesidades crecieron y también creció la voluntad de ayudar. La comunidad se activó de una forma que no habíamos visto antes.

Empezamos a convocar voluntarios, entre ellos psicólogos, para acompañar emocionalmente a las mamás y familias vinculadas a nuestras causas.

Entonces descubrimos algo inesperado: esa red podía convertirse en una solución por sí misma. De esa experiencia nació Dodo, el primer proyecto que tomó vida propia a partir de Kellü, hoy dedicado al bienestar.

A veces una causa te muestra otra que no habías visto.
La solidaridad también escucha

♡ Nos acompañamos

Hola, ¿cómo estás hoy?

Gracias por preguntar. Ha sido una semana difícil.

No estás sola. Estamos aquí para escucharte.

Ilustración del acompañamiento emocional

De una comunidad nace otra idea. dodo

2021–22 · Seguimos, una causa a la vez

La mejor tecnología era la confianza.

Pasaron los meses. Y las causas siguieron llegando. Nuevas personas empezaron a donar, volver a donar, compartir y acompañar historias que ya sentían propias.

Fuimos afinando una forma de trabajar: encontrar necesidades concretas, visibilizar a las personas, explicar las metas, recaudar con transparencia y mostrar qué había sido posible gracias a cada aporte.

Sin darnos cuenta, ya no estábamos reuniendo solamente donaciones. Estábamos construyendo relaciones.

Una entrega de Kellü
Las historias siguen, año tras año. ♡
Cada persona importa

2023–24 · La confianza se pone a prueba

La confianza no se improvisa.

El Caso Convenios instaló una desconfianza profunda hacia las fundaciones en Chile. Fue un momento difícil para muchas organizaciones sociales.

En Kellü descubrimos algo que nos marcó: la relación con nuestros donantes no dependía únicamente del nombre de una institución. Habíamos construido una comunidad que conocía a las personas, el método, las historias y los resultados.

Sentimos que esa confianza nos protegía frente a la desconfianza generalizada. Y entendimos una lección que sería fundamental para lo que vendría: la comunidad es mucho más importante que cualquier herramienta.

La confianza se construye causa por causa.

Lo que aprendimos

La confianza se construye causa por causa.

No es solo recaudar. Es crear comunidad.

2025 · Ocho años después

100 causas. Una gran pregunta.

Llegamos a nuestra causa número 100. Cien historias con nombre y apellido. Cien razones para creer que las personas sí queremos ayudar cuando se nos invita de una forma cercana, concreta y transparente.

Pero en vez de mirar solamente lo que habíamos logrado, nos hicimos una pregunta que cambió el horizonte:

¿Qué pasaría si todo lo que aprendimos —la tecnología, la forma de recaudar, el método y la comunidad— pudiera ayudar a muchas otras fundaciones?

¿Y si Kellü no solo ayudara a más personas, sino también a quienes ayudan?
Un hito extraordinario

100

Causas. 100 historias.
Y un nuevo comienzo.

Esto recién empezaba…

2026 · La historia se multiplica

Nace Causa x Causa.

Decidimos hacer algo que parecía enorme: poner al servicio de otras fundaciones todo lo que habíamos construido durante años.

Así nació Causa x Causa by Kellü: tecnología para recaudar, formación para aprender a pedir, herramientas para crear campañas y una comunidad de fundaciones que se acompañan y comparten lo que saben.

Ya no queremos solamente hacer posibles las causas que conocemos desde Kellü. Queremos ayudar a que cada fundación pueda construir su propia comunidad de donantes y crecer todos los meses.

La historia que empezó con Rita ahora tiene una invitación mucho más grande: que cada persona encuentre una causa y que donar sea parte de nuestra vida.

causa x causa

Una idea. Muchas causas.

Que tu causa crezca todos los meses.

  • Donaciones
  • Academia
  • Comunidad
by Kellü ♡

Lo que hoy compartimos

Una historia que se convirtió en método.

La tecnología es una herramienta. Lo importante sigue siendo lo mismo que en 2017: acercar personas que quieren ayudar a causas que lo necesitan.

  • Personas al centro

    Causas reales, con nombre y apellido, que podemos conocer, acompañar y hacer posibles.

  • Libertad para donar

    Que cada persona decida cuánto, cuándo y a quién apoyar, sin presiones y con confianza.

  • Comunidad que permanece

    Porque lo más hermoso no es lograr una donación. Es que las personas quieran volver.

Nuestra historia sigue

Todo comenzó ayudando a una persona. Hoy queremos que millones lo hagan.

Durante años aprendimos que las personas sí quieren ayudar y que donar todos los meses es posible. Ahora queremos que esa experiencia esté al alcance de todas las causas.

Nuestra historia empezó con Rita. La próxima la escribimos contigo. ♡